El verano está para disfrutarlo, no para esconderse del sol
Cuidar la piel en verano es una de las mejores formas de mantenerla hidratada, luminosa y sana durante los meses de más exposición al sol. El calor, la playa o la piscina forman parte de esta época del año, pero también hacen que la piel necesite unos cuidados diferentes.
Lo que sí conviene es entender que durante estos meses la piel necesita unos cuidados diferentes. El calor, la radiación solar, el cloro de las piscinas o la sal del mar hacen que trabaje más de lo habitual y, si no la cuidamos, puede terminar el verano más deshidratada, apagada o con la aparición de manchas.
La buena noticia es que no hace falta renunciar al verano para mantener una piel bonita. Con unos hábitos sencillos y un cuidado adaptado a cada persona es posible disfrutar del sol y llegar a septiembre con una piel sana y luminosa.
¿Qué cambia en nuestra piel durante el verano?
Aunque muchas personas notan que el bronceado mejora el aspecto de la piel durante unas semanas, esa sensación suele ser temporal.
La exposición continuada al sol provoca una pérdida de agua en la piel, altera su función barrera y acelera algunos procesos relacionados con el envejecimiento cutáneo. A esto se suman otros factores propios del verano como el viento, el aire acondicionado, el sudor o los cambios de temperatura.
Todo ello puede hacer que aparezcan pequeños signos como:
Cada piel responde de una manera distinta, por eso no todas necesitan los mismos cuidados.
Los errores que más se repiten
Hay pequeños gestos que parecen inofensivos, pero que terminan pasando factura.
Uno de los más habituales es pensar que utilizar protector solar ya es suficiente. La protección es imprescindible, pero no sustituye a una buena hidratación ni repara el daño que puede producir la radiación solar.
También es frecuente olvidarse del cuello, el escote o las manos, zonas que reciben mucha exposición y donde el paso del tiempo suele hacerse visible antes.
Y otro error muy común es esperar a que termine el verano para empezar a cuidar la piel. Cuando aparecen las manchas o la deshidratación intensa, recuperar el equilibrio suele requerir más tiempo que si el cuidado se mantiene durante toda la temporada.
Cómo cuidar la piel en verano
No existe una rutina universal, pero sí algunos hábitos que funcionan prácticamente para cualquier tipo de piel.
Aplicar protector solar todos los días, mantener una buena hidratación, utilizar cosméticos adecuados y evitar las horas de mayor intensidad solar son medidas básicas que marcan la diferencia.
También ayuda incorporar productos antioxidantes que protejan la piel del estrés oxidativo provocado por la radiación UV y mantener una alimentación rica en frutas y verduras, ya que también contribuye a conservar una piel más saludable.
Lo importante no es hacer una rutina complicada, sino ser constante.
¿Se pueden realizar tratamientos de medicina estética en verano?
Existe la idea de que durante el verano hay que dejar cualquier tratamiento para septiembre, pero no siempre es así.
Muchos tratamientos pueden realizarse también en esta época del año, siempre que exista una valoración médica previa y el paciente siga las recomendaciones indicadas por el especialista.
Por eso es importante evitar recomendaciones generales y confiar en una valoración personalizada.
Esmeralda: un protocolo pensado para devolver hidratación y luminosidad
Después de valorar cada caso, en ArtClínic seleccionamos el protocolo que mejor se adapta a las necesidades de la piel.
Cuando el objetivo es recuperar la hidratación, mejorar la calidad cutánea y devolver luminosidad al rostro, uno de los protocolos que puede recomendarse es Esmeralda, perteneciente a la Colección Piedras Preciosas.
No se trata de un tratamiento estándar. Como ocurre con el resto de protocolos de la colección, Esmeralda se adapta a cada paciente y puede combinar distintas técnicas en función del diagnóstico médico.
Su finalidad es ayudar a que la piel recupere confort, elasticidad y un aspecto más fresco, algo especialmente interesante durante el verano, cuando la exposición al sol y el calor pueden favorecer la deshidratación.
Además, este protocolo forma parte de Belleza sin pausa, el modelo de cuidado continuado de ArtClínic. La idea es sencilla: cuidar la piel de forma constante suele ofrecer mejores resultados que esperar a que aparezca un problema para empezar a tratarlo.
El mejor momento para cuidar tu piel es ahora
Muchas personas piensan que el cuidado de la piel empieza cuando termina el verano. Sin embargo, mantener unos buenos hábitos durante estos meses puede marcar la diferencia y ayudar a conservar una piel más sana, luminosa y equilibrada.
Si quieres saber cómo cuidar la piel en verano según sus necesidades y qué protocolo puede ayudarte a mantenerla hidratada y luminosa, en ArtClínic estaremos encantados de realizar una valoración personalizada.
Empieza a cuidar tu piel durante todo el año
Descubre los tratamientos disponibles o pide cita con el equipo médico de ArtClínic.